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Soy Incapaz de Cuidar una Mascota

Toda la vida hemos tenido mascotas en casa.

Más que mascotas, animales.

Nos gustan los animales. Nos gusta verlos como se alimentan, como descansan, como hacen el amor, oir sus cantos y graznidos….

Muchas de las cosas de ellos gustan. Eso me inculcaron desde pequeño.

También me enseñaron a apreciar una buena cazuela de codillos, por ejemplo. O de albóndigas caseras.

No me gusta tenerlos a mi cargo.

Si hay que hacerlo, se hace. Si puedo evitarlo, también.

A modo de ejemplo te diré que, en casa y no hace nuchos años, tuvimos gallinas. Estaban en la azotea. Dos plantas por encima de donde como y ceno.

Esas dos plantas, esos 27 escalones, eran un suplicio. ¡Y eso que subía a darles de comer, refrescarles el agua y recoger los huevos!

Ni por esas. Una perola de 30 Kgs para el pienso compré. Les duraba más de una semana.

¡Qué pereza chico!

Hoy por hoy, estoy más interesado en esto.

Sabías que la primera vez que se utilizó el envío aéreo para el correo postal fue en 1911, cuando un piloto llamado Earle Ovington transportó 640 cartas en un avión desde Long Island hasta Mineola, Nueva York.

Unas 40 millas. No está nada mal para ser 1911. Situate en la época y admira la proeza.

Más de 40 millas y volando en un artilugio sin indicaciones de ningún tipo. Con dos cojones.

Lo peor es que no podía escuchar libros por el trayecto. Imagino que el ruido, en la cabina (carlinga le llamaban), sería infernal.

Ah, ¿Perros, gatos? ¿Todo mezclado con aviones? Si.

Giro muy forzado Josep. Si, lo sé

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