No, no hablo de personas sino de cosas que pueden hacer las personas
Hoy te quiero contar acerca de un anuncio, un anuncio de whisky.
No, no quiero que nos emborrachemos. Todavía….
Jajajajajja
No, que es broma, no tomo alcohol. No contigo ni con nadie.
Lo siento, soy facilón con otros “detalles”.

Mira,
Viendo un anuncio, un video promocional hace unos días (quizá tú también lo has visto ya) me quedé asombrado con la metáfora.
Te explico,
Están en un despacho un par de personas y uno de ellos va sacando botellas de whisky y mientras las coloca sobre la mesa va nombrando el color de la etiqueta; rojo, negro y azul. Por ese orden, mientras va enumerando bondades y pecios de cada uno de ellos. De menor a mayor.
Los colores indican calidades, en este caso de whisky, que se pueden usar para cualquier cosa. En el caso del video se tratan de un escritor y un editor.
El editor le está diciendo al escritor que, aunque hasta ahora ha escrito con etiqueta azul, el último libro es de color rojo.
El editor viene a decir que las tres calidades, los tres colores, los hace la misma persona, pero a diferente precio.
Para diferentes personas.
Para diferentes momentos de su vida.
Quédate con la copla tú también.
Una misma persona, o grupo de personas, puede tener un servicio de altísima calidad. Eso es bueno.
No es motivo para no tener un servicio un poco más sencillo. Para quien no se pueda costear el servicio de alta gama.
El mismo productor, un mismo producto (con pequeñas variaciones) para llegar a más personas y separando con colores para añadirle personalidad y categoría.
El servicio que te ofrezco no va de colores puesto que los decides tú (el sobre, el logo…) aunque también hay “colores distintos” para distintas actuaciones.