Logran que hagamos lo que quieren que hagamos sabiendo que no nos gusta
Hoy hablamos de política.
O no.
Atiende,
Si eres asalariado va a costar que lo asimiles, pero es verídico.

Cada mes, no, calla, mejor dicho, cada vez que algún autónomo hace una factura debe cargarle unos impuestos.
Depende de la actividad económica de cada cual o de como vaya el mercado o de los escaños que le falten al aspirante de turno va a ser de un tipo porcentual u otro.
En España el tipo más usado es el 21% que es el que se carga cuando se redacta cualquier factura.
Hasta aquí todos de acuerdo.
¿Y que hace ese autónomo con el 21 por ciento del total de la factura?
Muy sencillo, lo usa como entrada para ese yate tan chulo de 24 metros de eslora que viste pasar hace unos días.
Que nooooo, que tiene que ingresarlo cada tres meses a Hacienda.
¿Entonces…?
Entonces eso significa que los empresarios de este país son los recaudadores de impuestos del Estado.
¿Lo he explicado bien claro?
Te dan un dinero que no puedes gastar.
No te dan el más mínimo interés por tenerlo guardado.
Ahora bien, si llegado el momento no lo pones a su disposición, eso sí genera intereses y sobrecargos.
Negocio redondo.
No pierdo nada, si acaso gano, porque tardas en abonármelo.
Luego ya intentaré morderme las uñas para no entregarlo como fianza para un yate nuevo.
O de segunda mano.