Aunque en realidad todas lo son
Somos nosotros mismos los que hacemos que semanas, días, meses incluso sean malos o buenos
El tiempo pasa de forma inexorable y no es ni bueno ni malo. Es inflexible
Te digo lo de la buena semana porque se ha podido rescatar un paquete que se había extraviado.

No vamos a nombrar culpables, si los hubiera los desconozco. No puedo señalar a nadie directamente, se ha dado el caso por un cúmulo de vicisitudes que, al ser todas a la misma vez el resultado ha sido negativo
Se perdió la pista en la recogida, pero ojo…, el culpable no es el recogedor. El entregador tampoco.
Se extravió el código de barras original por lo que se tuvo que crear uno nuevo y nadie se percató que se tenían que asociar para poder seguir la pista
Al cabo de los días, y gracias a la excelente labor tanto de Begoña y de Miriam por la empresa de CorreosExpress en Badalona -si no recuerdo mal-, como por la parte de Sandra desde el Registro de la Propiedad de Barcelona, el paquete (una documentación oficial y original) se pudo entregar a su destinatario aquí, en Riudoms
¡¡Muchas gracias a las tres!!
Les he remitido un pequeño detalle y una nota con unas palabras de agradecimiento por el buen trabajo realizado
Más de agradecer todavía es cuando es la primera ocasión en la que tenemos la obligación de solucionar un problema teniendo en cuenta el centenar de kilómetros que hay entra las oficinas y se tiene que realizar todo vía teléfono y mail que, teniendo en cuenta que (¿a que no lo parece?) yo soy más de hablar en persona hay que saber reconocer que su paciencia para conmigo ha sido infinita
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La tarea sale por si sola casi, por inercia
Al pensar un poco, aunque solo sea un poquitín, se le llama empatía y esta empatía evita muchos dolores de cabeza y enfados que es lo que provoca la diferencia entre días buenos y días malos
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