La paciencia es la madre de la ciencia dicen, aunque aquí de poco sirve la ciencia.
Hay a quien le pilla una especie de ansiedad por que nunca sabes por donde te van a salir.
De llamar a los timbres de los portales te hablo.
Súmale el hecho de tener que llamar uno por uno y poner buena cara por si te ven en la pantalla de portero electrónico y tener que esperar a ver si hay alguien en casa que dé acceso al portal y poder llegar a los buzones para dejar el correo postal.

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El cartero ya ha pasado
Señor, no hay un cartero sólo.
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¿Qué traes, no será publicidad? No queremos/Hay un buzón en la calle para eso
No señor/a, traigo facturas. Con cariño
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No te conozco, siempre viene una chica
No le voy a enseñar la pantorrilla, eh
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¿Y qué quieres que le haga yo?
Nada, ¿abrir la puerta?
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Hola, ¿buenos días?
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Ahora bajo
No hace falta, voy a los buzones solamente
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¿Vas a subir?
Hoy no, señorita
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…….
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…….
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Y así muchas más respuestas te llegan a tocar los timbres de los telefonillos.
Uno tras otros. Nunca sabes con qué te van a salir.
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Para lo demás, mi deseo de un buen viernes encarando ya el fin de semana