Algo hay en esa persona que llevas delante que hace que tu vista se pose en su forma de andar.
No sé, quizá mueve el culo de una manera peculiar. O no.
Quizá, tambien, tiene un culo bonito.
O no.
¿La ropa?
¿Acaso ese tatuaje a la altura del tobillo?

Alguna cosa debe de haber para que estés con la mirada tan centrada.
Te cruzas con más personas. Otras personas pasan por tu lado rebasándote y ni siquiera ves las siluetas.
De veses nos ocurre. A tí también, reconócelo.
Este tipo de situaciones es, en ocasiones, preludio de algún desatre.
Un tropiezo con la pata de la silla de la terraza de la heladería. Un golpe contra un hombro que viene de frente. Un cabezazo con la barra de alguna lona de algún comercio…
Ahora vamos a hacerlo un poco gracioso (para tí). A la persona que vienes observando se le acaba la acera y, dando un traspiés, trastabillea y casi cae al suelo.
Y tú te ries. O, por lo menos, te sonries.
La ayudas o no, eso depende de tí ya, pero que te ries seguro.
Recuerda que sólo ha dado un traspiés
Vamos a ponerlo un poco peor. Llegas al final de esa misma acera eres tú esta vez que pierde pié y, esta vez si, te vas al suelo.
Despertado de golpe, del golpe más bien, colorado como un tomate por no saber cuantas personas han sido espectadores del «percance» y completamente desorientado por llegar hasta ahí en las nubes completamente.
El culo ya no está ahí. Hace ya rato que se perdió en alguna esquina.
hay una forma de librarte de tareas tediosas como puede ser la recepción de tus compras online. No tienes que estar pendiente de la llegada del repartidor.
Y tú puedes poner como excusa un tatuaje para seguir mirando culos por la calle.
Pero centrado en él.
Ah, En casos de emergencia, como desastres naturales o crisis humanitarias, el envío aéreo de correo postal puede ser crucial para proporcionar suministros y ayuda rápidamente.
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