Y ahí es cuando se te cambia la cara
Como las veces que, de repente, recuerdas algo importante. Muy importante.
Te suena el teléfono y, nada más ver el número de la llamada entrante dices -¡¡Ooostia Pxta!!
De golpe te has acordado que tenías una cita, ¡¡hace más de una hora!!
¿Que se le dice a la otra persona?
Hay que trampear la situación. Sin engañar.
Sí, me ha ocurrido a mí.

A media mañana resulta que debía estar saliendo de una reunión y, aun no había entrado.
Lo primero agradecerle que te haya avisado. Lo segundo, agradecer que te haya esperado.
Lo tercero, ir p’allá cagando leches si no se puede reprogramar la cita, como era mi caso.
Todo ha ido bien. Ha sido comprensiva.
A todo el mundo le puede ocurrir, está probado que a mí también. A las pruebas me remito.
Vas dejando para el último momento y, zás, de repente ya no está en tu cabeza.
No se ha perdido gran cosa en esta ocasión. Hay otras en las que te puedes quedar sin cliente, o sin su pedido.
Directamente.
Lo mismo ocurre con EL CURSO
Van pasando horas y días y llega el momento de que cambia todo y te pierdes el descuento, bueno, descuento no porque no lo hay, sólo te cuesta menos barato.
No lo dejes para el último momento si tienes intención de hacerte con él.
No habrá excepciones.
A partir del domingo a las diez de la mañana 180 lereles, hasta entonces con 160 de ellos vas a tener lo mismo.
¿Qué es lo mismo?
Todo lo que hay + un audio que se añade el mismo domingo en el que explico lo que puede pasar si se trabaja bajo la lluvia.
Y no hablo de rayos.
Si anteriormente ya lo compraste no tienes que hacer nada. El mismo domingo a partir de las diez de la mañana, hora española, lo vas a tener en tu área de estudio como te he detallado en el correo que debes haber recibido.
La decisión es tuya