enviar cartas en tarragona

El Diario de Miguel Silvestre

Hay que ser muy valiente para irse a dar la vuelta al mundo

Mira, atiende un segundo.

Estoy seguro de que lo que te cuento a continuación ni fú ni fá.

Quizá ni siquiera necesites saberlo y conocerlo.

Da lo mismo, te lo voy a contar igual. Luego haces con ello lo que te parezca.

Luego te digo como puedes hacer algo similar sin moverte del sitio.

Ojo, digo sin desplazarte si quieres.

Resulta que hace unos días que hacía un vento horroroso me puse a ver la tele.

Si, es caja tonta que nos dice lo que tenemos que ver y cuando.

Cambiando de canales -ahora se le llama zapping a la acción de cambiar de canal- llegué a un documental-

La trama, si se le puede llamar de esta manera, es de un chaval (Miguel Silvestre) que se dedica a recorrer países en moto y graba documentales comentando y contando diferentes aspectos culturales de esos países.

Nada que no se haya visto ya en televisión. Nada nuevo.

Miguel lo realiza desde el punto de vista de un motero.

Nada de grandes hoteles y si mucho de carreteras y caminos mostrando rincones no vistos.

Muchos rincones, y no siempre en campo abierto, en los que te puedes “perder” caminando, sin necesidad de un sillín bajo el culo.

Muestra Miguel la forma en la que se conoce una ciudad, aunque no hables su lengua. Con un poco de inglés chapurreado y un mucho de señas puedes llegar hasta el rincón más escondido y “descubrir” maravillas de todo tipo.

Digo descubrir entrecomillado porque el que las desconocía hasta ahora eres tú, para los lugareños se trata de un rincón más de su ciudad.

Una forma de acompañar la ruta es la de escuchar podcasts de viajes en la que hablan de esas ciudades o de esas construcciones que estás visitando ahora.

Las hay en muchas lenguas con lo que te puedes sumergir en sus culturas en diferentes niveles.

Podcasts, libros. También algunos videos pueden ayudarte sobremanera

.


Publicado

en

por

enviar cartas en tarragona

*Si quieres que te cuenten algo que NO conoces y
SI tienes que saber, lo mismo te interesa apuntarte hoy.

No tengo ningún don especial.
No pretendo convencerte de nada.
Yo simplemente cuento historias.
Una al día.
(Casi) todos los días.
Si no te ves capaz se soportarlo, deja paso al siguiente; los dos seremos igual de felices.

.

.