Llegan un mogollón de cartas…
Buenos días, si me lees por la mañana.
Si no es por la mañana, lo que toque, tardes, noches… Que sean buenas
Entran un montón de cartas decía.
Lo primero separar por tipo de carta.
Las certificadas aquí, las ordinarias allá.
Siguiente paso.

Activar las certificadas según usuario que vaya a entregar.
Más tarde ya se unen con las ordinarias -si se tercia- para salir con la ruta.
Lo primero es que se pueda realizar el seguimiento a tiempo real.
Para ello hay que seguir un protocolo de recepción y asignación.
Dependiendo del origen, el primer paso es crear el certificado en sí, lo que viene a ser asignarle un código de barras con el que poder realizar el seguimiento telemático.
Ahora, este mes de diciembre, hay que añadir las felicitaciones, calendarios y varios otras comunicaciones propias de época navideña…
¡Qué fino ha quedao!
Este, en resumen, podría definirse como el comienzo de una jornada cualquiera en una oficina de correo postal.
Lo realizamos a diario el proceso.
Lo tenemos por la mano.
Es lo nuestro, no en vano somos carteros y gestionamos correspondencia nacional e internacionnal.
Las de varias empresas e instituciones. Las tuyas también podrían estar ahí. Házmelo saber