Pueden ser de mucha utilidad a la vez que molestosos y ruidosos.
Hoy ronda de preguntas. Retóricas o no.

Te voy a decir los dos últimos grupos de Whatsapp a los que me han agregado.
Uno es de una empresa que no conozco de nada. Como 500 componentes.
No sé el porqué (me lo imagino) ha durado menos de tres minutos el grupo.
Digo que me lo imagino porqué eso me ha pasado a mí también. Clicas donde no debes sin acordarte de la Ley de Protección de Datos.
El otro es de una amiga, Rebeca. Se presenta a un concurso de paellas que se celebra cerca de nuestra casa y ha creado el grupo para invitar a amigos y conocidos.
Básicamente para confirmar la asistencia.
En ambos casos, nadie ha consultado nada a nadie.
A mi amiga la conozco, no era necesario crear un grupo para esto, nos vemos a menudo. Hoy mismo nos hemos visto en persona.
Se me ocurren varias preguntas a resultas de esto.
La primera, ¿es necesario crear ese grupo?
Otra, si no fuese a costo cero, o similar, ¿lo crearías de igual forma?
Una más, está más larga, ¿no estamos todos en muchos grupos ya? Digo muchos, no demasiados. Cada cual sabrá sus necesarios.
Cuando se crea un grupo, ¿por qué se pone el creador como único administrador?
Cuando acaba la utilidad de ese grupo, como es el caso del de mi amiga Rebeca puesto que hay una fecha final; la del evento en sí, ¿por qué no se elimina el grupo?
El que esté libre de pecado que tire la primera piedra, pero ¿no nos estaremos a la ligera el tema de agregar a personas a grupos?
Crearon, y nos agregaron, a un grupo con la única intención de organizar una cena para la inauguración de una vivienda.
Fecha finita, el siguiente viernes.
El grupo sigue vivo. ¿Activo? No, para nada. Ahí está.
Te ponen y no te sacan.
Otro puente de donde no te sacan, a no ser que seas malote, lo tienes detrás de este texto.
Cuando vayas a crear uno, o varios grupos, no seas tan egoísta y pon a varios de los miembros como administradores