Que no lo veas no quiere decir que no existe
Entre tu y yo, y a sabiendas que ni te va ni te viene, te lo voy a contar igual, aunque no te importe.
Pero antes, deja que te recuerde el post de ayer, en el que te felicitaba las Pascuas.
Bien, adelante….

Se habla muchos en los “mentideros” de villa y corte de internet de las bonanzas y beneficios de tener una membresía.
Sí, a mi también se me pasó por la cabeza.
Quizá ahora mismo no tienes la menor idea de lo que te estoy hablando, que te he pillado con el pie girado vamos. Yo te lo descubro, se trata de un sitio en el que abonas una cuota (acostumbra a ser mensual) y en él se comparten cosas que pueden ir desde calcetines o calzoncillos cada mes, por ejemplo, o un número indeterminado de visionado de películas o series.
Tu obtienes un beneficio y el suministrador otro. Si te paras a pensar incluso el uso del gas ciudad, la electricidad o, ¡el teléfono mismo! se basan en este principio.
Pagas una cuota y obtienes algo a cambio.
Así de simple. Así de complicado es.
Preparé un curso hace un tiempo. Un curso en audio y video.
Algo de texto hay. Poco.
¿Qué tiene de bueno pues?
Lo que viene después.
A la vez que comienzas el curso te llegan correos electrónicos con consejos y trucos del oficio impartidos por los mejores profesionales del sector. Algo mío hay también, aunque son los correos más flojos.
¿No vas a abrir la membresía? Me preguntan.
No, de momento no. Es de acceso exclusivo para los que compran el curso.
No hay otra forma de llegar.
Se hace llegar el acceso solo a los interesados en mejorar profesionalmente.
Ya sabes, ahora puedes fisgonear el curso….
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