Nunca sabemos donde somos capaces de llegar hasta que iniciamos el camino, y no lo dejamos.
Una de las preguntas que más me han hecho desde que me inicié como cartero profesional y autónomo (con dos cojones) es la siguiente:
…
¿Cómo has conseguido los contactos para
poder tener en exclusiva a
grandes empresas como cliente?
…
La verdad es que de suerte poca.
O toda la suerte del mundo, quizá

Un amiguete mío, antiguo encargado mío, siempre que tiene ocasión me dice que hay que ser muy valiente para meterse en semejante berenjenal a mi edad. Tengo 58 para 59, aunque al iniciar el proyecto andaba por los 52 solamente.
Yo le respondo que valiente no es el adjetivo que usaría en mi caso.
Sea como sea, ha llovido bastante desde los entonces.
Estaba en el mundillo y se presentó la ocasión y, ya sabes,
La ocasión la pintan calva.
Ahí estoy yo.
El tren pasa una vez, tu decides si montas o no. Nunca sabrás si el siguiente es mejor o peor
Soy de los que se tiran mientras van mirando los pinchos y palos que van apareciendo durante la caída.
Si, supongo que fue algo así. El momento adecuado en el lugar preciso con la persona idónea.
No hay otro secreto.
De entonces hasta hoy hemos aprendido a preparar las cartas, a clasificar cartas a organizar rutas y poblaciones enteras.
Sobre todo yo. He tenido la suerte de rodearme de personas que saben más que yo.
Gracias, chicos y chicas.
Hemos hecho casi de todo, hasta nos hemos lanzado a crear reportes y cursos y otros aportes que pueden ser de suma ayuda para los que vienen detrás empujando con ganas de oficio.
Entre tu yo, puede parecer rutinario visto desde fuera, pero te aseguro que cada día es una nueva aventura