enviar cartas en tarragona

La vagancia hace que contacten y se crean superiores

El pasado fin de semana contacta conmigo vía teléfono el destinatario de una carta certificada.

Afirma él que el día anterior por la mañana se le ha dejado una Nota de Paso (es un aviso en papel conforme se ha intentado la entrega y no se ha podido finalizar la misma con éxito instando al destinatario a recoger el documento en cierta dirección, en este caso la oficina de sendITi) y que la entrega se debe realizar por las tardes puesto que por la mañana no hay nunca nadie en casa ya que trabaja por las mañanas.

No es extraño.

Todos trabajamos y todos tenemos un horario.

Había Nota de Paso. Elemento indicativo de que se trataba de una segunda visita.

Y, siguiendo el protocolo de entregas, la primera visita debía haber sido realizada en horario de tarde.

Con la dirección dada por él, compruebo los datos.

Concuerda todo lo dicho con lo anotado en el informe.

No tiene vehículo con el que desplazarse y ruega que le entreguemos la notificación en horario de tarde.

Accedo a ello.

Porque la oficina no está en la misma localidad.

Y porque soy un rato empático.

Tomo nota de su núm de teléfono y quedamos para un par o tres de días después (recordemos que se le está haciendo un extra al hombre).

Voy, de pasada, a los tres días. No hay nadie en casa. Por lo menos nadie atiende al telefonillo.

Llamo al núm de teléfono dado por él mismo.

Descuelga y se queda en silencio.

Al darle su propio nombre, cuelga. Corta la comunicación.

Dos veces. En pocos minutos de diferencia.

En pocos minutos más estaba ya de vuelta a casa.

Yo y la notificación. Unos pocos días más y será retornada a origen como No Recogida en Espera.

La operativa marca unos plazos. Y se cumplen. Haz clic aquí para que se cumplan los tuyos también.

Postdata; No me ha devuelto la llamada. No debía ser tan importante el contenido de la carta. Parece.


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(Casi) todos los días.
Si no te ves capaz se soportarlo, deja paso al siguiente; los dos seremos igual de felices.

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