enviar cartas en tarragona

Lo que descubrí pasado el viernes

Mira, lo que voy a decirte igual te viene de nuevo porque acabas de aterrizar en la lista.

Igual te importa un pepino lo que vaya a decirte.

Te voy a poner un poco en contexto, si no no vas a entender el porqué te lo cuento.

He pasado un fin de semana maravilloso.

Un fin de semana flotando.

¡Que no, que no m’he drogao!

Tenía…

Tuve fiebre hasta delirar.

Que le pregunten a mi hijo, que me ha tenido que aguantar dos noches seguidas.

Y yo con Yuppi.

El pasado viernes me fui pronto de la oficina. Pronto para mí es salir antes de las 21 de la noche.

Siempre es el mismo recorrido.

Calle, plaza, callejuelas, calle, y así hasta mi humilde morada donde se dan el reposo mis huesecicos.

Ese viernes, yendo para casa, un silencio. Una quietud de esas que dan miedo.

O morbo, eso ya depende de cada cual.

No se veía un alma. Ni en pena ni en gloria.

Durante el recorrido paso por delante de hasta tres terrazas, de tres bares. Normalmente atiborrados.

Ese viernes no.

Silencio total.

Lo primero que pensé fue en el fin de mes. Sin un duro la peña.

Pero no, el fin de semana pasado no era fin de mes. Al contrario.

Entre huecos de lucidez entre episodios de lujuria delirante caí en la cuenta.

Las personas dedican el fin de semana a la naturaleza. Ahora se lleva todo eso.

Llevo más de media vida pisando estiércol y hierbajos yo.

Y de regresar a casa con las manos llenas de pinchos. Hay días de todos los colores.

Si tú también eres de los de gozar de la Naturaleza sacándole un rédito puedes apuntarte a este curso.

No cierres la página sin considerar compartirla con las personas que más te agradan o con las que creas que les puede gustar. Te lo agradecería con un huevo, y con el otro también.


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*Si quieres que te cuenten algo que NO conoces y
SI tienes que saber, lo mismo te interesa apuntarte hoy.

No tengo ningún don especial.
No pretendo convencerte de nada.
Yo simplemente cuento historias.
Una al día.
(Casi) todos los días.
Si no te ves capaz se soportarlo, deja paso al siguiente; los dos seremos igual de felices.

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