¿Nos hemos visto alguna vez?
No lo dudes. Tampoco lo afirmes.
Algún evento, algún trato comercial habremos tenido para que me hay atrevido a agregarte en mi lista.
¿Te he dado yo mi permiso para agregarme?
No. Quizá ni siquiera te he preguntado.
¿Vas a mandarme mucha mierda de esta?
Una vez al día. Un correo electrónico.
¿Qué pretendes venderme?
Nada en absoluto.

Te cuento un poco de qué va esto…
Cada día te va a llegar un correo mío. Cada día te voy a explicar una pequeña historia. Una pequeña anécdota.
Una pequeña opinión acaso.
Tres cosas si te garantizo.
Desde hoy, y en cada correo que recibas de mi parte, encontraras tres cosas fijas, a saber:
1 – Una pequeña historia que ese día puede despertar tu interés, o no.
2 – Un enlace con el que te dirigo a algún servicio o producto que te ofrezco con una mínima conexión con el caso contado en el mismo correo
3- Un enlace desde el que darse de baja. Siempre lo encontrarás al final del correo. Puedes comprobarlo ahora.
No te voy a vender nada en ningúno de los 365 correos que te voy a hacer llegar cada año.
Cada dia un consejo no solicitado. Cada día algo nuevo. Cada día un correo.
Día que no estás, correo que te pierdes.
Repito y termino ya. Cada día, a las 07:15 (hora española) va a llegarte mi correo.
Hasta entonces
Para las dudas, arriba en el enlace.