Si llevas lo del trabajo como un trabajo lo llevas crudo.
No hay nadie al que le guste trabajar. A mi tampoco. Los que me conocen pueden dar fe.
Deja que rectifique un poco. No hay nadie al que le gusten las obligaciones. Ni para follar.
De eso yo mismo doy fe.

El trabajo debe ser agradable, y no hablo solo de las tareas que conlleva ese trabajo al que le estás dedicando tu vida.
Por eso precisamente debes hacer que no sea una obligación.
Y si lo es, cambia de profesión.
Dedícate a lo que te gusta.
Si no sabes hacerlo, aprende.
Y dedica tu tempo a hacer algo que te gusta.
No lo vivirás como un trabajo. Doy fe también.
Tengo la suerte -porque es una suerte- de tener que desconectar de vez en cuando sino me pasaría día y noche en la oficina y repartiendo cartas.
Me he autoimpuesto NO tocar carta alguna en fin de semana. Desde el viernes a las cinco (sin chistecitos, que nos conocemos) de la tarde hasta el lunes por la mañana ahí están.
¿Sábados? Para la familia y los amigos. Pasear, escuchar podcats y audio libros.
¿Domingos? Más de lo mismo con alguna variante.
Es como cuando vas de copiloto después de muchos años de ser conductor. Ves paisajes, detalles que de otra forma no puedes ver ni encontrar.
Este es un mes lleno de festivos.
Todo el mundo contento.
Deja que te diga una cosa; contra antes llega el viernes, más pronto aparece el lunes.
A cada momento lo suyo.
Para todo lo demás…
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