No, no llevo sotana. Aún.
¿Cómo se te ocurren tantas ideas para escribir un mensaje cada día y todos los días?
Cada día del año escribo un mensaje, si.
Cada día un correo electrónico. Unos más largos, otros más cortos. Depende de lo que explique. Hay días que me enrollo más que una persiana.
Lo que más les extraña a los que hacen ese tipo de preguntas es de dónde salen tantas ideas y anécdotas.

La respuesta es muy sencilla y corta.
De la vida misma.
Si te relacionas con otras personas vas a tener recuerdos de conversaciones habidas, rememoraciones de ciertas acciones ocurridas. ¿Si?
Si no te relacionas con personas también las vas a tener, lo que no vas a tener -seguramente- son ganas de compartir porque eres un antisocial.
A partir de ahí ya solo es plasmarlo sobre el papel.
¿Te parece difícil?
Montar en bicicleta también es difícil.
La primera vez.
Luego ya va todo rodado.
Y si no es así te doy dos consejos para que te aparezcan ideas, no solo para escribir un mail diario sino para otras muchas cosas.
La uno, leer mucho, en su defecto yo escucho mucho.
Y la 2, caminar mucho en silencio