Sabiendo que hay equipos que protegen, no debe ser bueno del todo
Quien más quien menos se ha tenido que mojar trabajando, ¿no es así?
Quizá tú seas uno de los afortunados, o eres el que aguanta todos los chaparrones habidos y por haber. Una cosa si es cierta, no es lo mismo estar bajo el agua por el gusto de estar ahí debajo que TENER que estar por algún tipo de obligación.
Por ejemplo, a mi me gusta mucho ver las tormentas, y si es de noche, mejor que mejor. Ahora bien, no me gusta mojarme.

El hecho de ir por la calle y notar como se te clavan agujas en el cuerpo puede ser hasta cierto punto reconfortante si me apuras. Tampoco para hacerlo cada día, no vayamos a engañarnos.
Dejando aparte el gustirrinin que pueda o no pueda proporcionarte tal situación, existen varios “detalles” que no hacen del todo aconsejable esta práctica.
Más aun si no puedes abandonarla a voluntad pasa a ser obligación, y no hay nada peor que las obligaciones, ¿estamos de acuerdo?
Tanto si eres asalariado como si eres empleador te recomiendo un audio que compartí con un colega donde le expongo mis puntos de vista y opiniones (del todo personales y desinteresadas) acerca del tener que trabajar bajo la lluvia.
No te va a llevar mucho tiempo, apenas medio cuarto de hora con una pequeña explicación.