Hoy quiero saber si soy de ayuda para algún miembro o miembra de esta lista.
Hoy te traigo un recurso que, si usas mucho la boca, puede ayudarte sobremanera.
Si haces uso de la boca. Para hablar, que siempre te desvías hacia el mismo lado, mente sucia. Uno intenta hablar en serio, seriosamente, y no hay manera.
Me lo contó hace unos días un locutor. Mira si hará uso de la boca el chaval. Y de la lengua. Todo el santo día.
¿Dónde vas?
Vuelve, mente sucia. Otra vez por los cerros…

Que no va de eso. Que se trata del hablar. Del darle mucho a la lengua.
Otra vez, que es sólo hablar.
Es oral, sí. No del que estás situándote.
Le preguntamos si, a la hora de estar tanto rato delante del micrófono dándole a la lengua, (eh, ven acá ya) si no se le secaba la boca.
Los labios y la boca.
Comentonos que la solución de la boca estaba en ir dando pequeños sorbos de agua.
¿Y guisqui?
Noo, agua mejor.
Para la boca agua. ¿Y los labios?
Para los labios lo mejor es untarlos con un poco de vaselina y así mantener la humedad dentro y fuera de la boca.
Al estar en un medio donde no se le ve -es locutor, recuerda-, se puede permitir darse pequeñas capitas de vaselina de vez en cuando.
¿Sabías tú del truqui?
Vaselina, o crema hidratante, la usamos también los que hacemos la calle. Los que trabajamos en ella.
¡Ven acá, que no es eso!
La usamos para que no se nos reseque la piel o los labios. Para protegernos del viento.
Para hablar no le sabía yo esa utilidad. Que sepas que tomemos buena nota.
Recordarte solamente, antes de dejar que trabajes un ratejo, que la palabra clave para el envío de paquetes está de forma permanente en el primer mensaje que llega a los que se registran. Si quieres tenerla, regístrate aquí.
Mañana te escribo de nuevo.