enviar cartas en tarragona

Cuando confunden a tu novia con tu cuidadora

Un par de amigos, él y ella, iban por la calle de la mano con un crío.

El niño no es de ellos, es de una amiga de ella. Por cierto, maleducado y contestón como el que más.

Se encuentran con una amiga de la novia, otra amiga.

Haría tiempo dque no se veían ya que estuvieron rato largo poniéndose al día.

La una a la otra. La otra a la una.

Mientras, el novio, como no sabía o no quería saber de la conversación, chismes y ligues varios, se puso a jugar con el crío. Ahí en la acera.

La amiga no les perdía de vista. No perdía detalle de lo que hacía ese hombre con ese crío. Ahora saltaba sobre una señal de tráfico, ora se encaramaba con la farola.

Lo que hiciese falta con tal que el niño de los cojones se estuviese quieto y callado. Sus palabras favoritas huevos y polla.

En esas estaban los dos cuando la amiga le espeta a la novia, -¿Estás cuidando a ese hombre? ¿Está enfermo de la cabeza?

Tal era el efecto que conseguía el chaval con sus juegos a la amiga. Y, por extensión, a los viandantes.

De veses, por no decir siempre, en todas las ocasiones, desde fuera se ve, aparenta, asemeja, lo que no es, con lo que el efecto que se consigue es el contrario del buscado exactamente.

Hace un no sé cuánto publiqué un reporte. Un reporte que, si no cambian las cosas seguirá vigente hasta casi el fin de los tiempos, me temo.

Se habla en él de la problemática en los repartos, sean de cartas, de paquetes, de los chuminos en lata. De lo que sea.

Todo lo que sea reparto se ve afectado por ello.

Tienes el acceso aquí Cómo Reducir los Tiempos de Entrega….

Ah, del crío ni se sabe ya. De la novia tampoco. De la amiga ni se habla ya.

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No tengo ningún don especial.
No pretendo convencerte de nada.
Yo simplemente cuento historias.
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(Casi) todos los días.
Si no te ves capaz se soportarlo, deja paso al siguiente; los dos seremos igual de felices.

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