También a mi me ocurre, confundo formas, colores…
Luego te aclaro, antes te quiero comentar acerca de un detalle que, seguro que te sonara familiar.
Cuando vas a revisar el buzón de correo de tu casa, lo primero que ves en su interior son un montón -más o menos grande- de papeles.
Enseguida, y de forma inconsciente, separas por colores. Eso de entrada ya. Lo blanco carta, lo no blanco papelotes.
Ya dependiendo del color mismo del sobre, o del anagrama impreso en él, ya conoces al remitente.
Otros no los conoces, por eso es que te detienes en ellos. Son nuevos, no sabes qué es lo que significan. A veces si sabes lo que son y los mandas directamente a la basura.
No hagas lo que mucha gente hace en ese paso; lanzarlo a la calle.

Ya te habras dado cuenta que relacionas, relacionamos todos, formas y colores enseguida.
Mira, también tengo un logo. Asimismo escogí unos colores que me relacionan, o eso se pretende. ¡Lo hacen todas las marcas!
Tú mismo encuentras un sobre con un logo concreto y un color habitual en una esquina del sobre y, sin leer nada más, sabes quien te envía esa carta. Lo has reconocido arriba…
Yo mismo, cuando salgo de los «canones y estandares» a los que estoy habituado me veo obligado a hacer un esfuerzo para comprender de lo que se trata.
Me ocurre mucho con los avisos de los transportistas.
No es habitual que me dejen avisos; acostumbra a estar la puerta abierta siempe (o casi siempre). No es lo normal, aunque en ocasiones sucede.
Encuentras un papel «raro» enganchado de cualquier manerota en tu buzón, o en el quicio de la puerta. En un primer momento no sabes de lo que se trata y tienes que, casi, leer todo lo que pone en ese papel un par de veces.
Yo mismo, con mis avisos, voy directo al rincón donde hay la información relevante, por ejemplo, de lo que trata, que tipo de envío es, el remitente, dooonde recoger y la forma de contacto.
Eso es la información relevante y, quien más quien menos, estamos habituados a un tipo de aviso, con unas formas y colores con las que estamos familiarizados y con las que nos sentimos cómodos.
Cuando nos salimos de ahí, saltan las alarmas, nos aturullamos y no damos pié con bola.
Y lo primero que buscamos es un medio de contacto para que nos expliquen. Que nos expliquen lo que nosotros mismos tenemos en la mano y que además recibimos en ocasiones otros avisos similares con otras formas y colores que ya si conocemos.
Bueno, si quieres hacer pensar a las personas con un aviso NO habitual, dímelo aquí