Seguimos con la de ayer. Da para muchos, pero acabamos aquí. O no.
..
-Buenos días. ¿Quién es?
-Cartero, buenos días
–¿Qué traes?
-Cartas. ¿Me abre la puerta?
-¿Dónde vas? ¿Hay alguna para mí?
– No lo sé, voy a dejarlas en los buzones
-Es que si no me traes a mí no te abro
..
Conversaciones como ésta, a diario.

Y yo, en mi infinita ignorancia me pregunto ¿Y mañana? ¿Mañana cuando traiga para ti y tu vecino me responda tal cual tú me estás respondiendo hoy?
¿Va a gustarte?
Pues al igual sí. El karma que le llaman es que tiene, te da lo que das. Dicen.
Aquí es donde es importante conocer como evitar “tragos” como el descrito arriba.
Volvemos a lo dicho ayer, poned un saco y acabamos antes.
Otra que me parece increíble.
A saber,
Si entregas cartas por la tarde no se lo creen.
-¿Cómo va a ser el cartero por la tarde?
Llámale como quieras, las cartas que te traigo yo no las trae nadie más.
Incluso me han dicho, -Espera que bajo.
¡Y bajan!
¿Te recuerdo al repartidor de Amazon?
Ese que en plena pandemia te lo dejaba en el ascensor y se iba.
Lo dicho, confianza.
O saco.