Volamos con la mente a unos años atrás. Bastantes años atrás
Nos encontramos entre la tercera y cuarta década del siglo pasado.
Durante la Segunda Guerra Mundial, los submarinos alemanes también llevaron correo postal para sus tripulaciones.
Era la forma de saber, y dar noticias, a familiares y conocidos que estaban en el frente.
En la actualidad, los barcos de carga y los buques de línea también pueden llevar correo postal en contenedores o en paquetes individuales.
Han pasado años y décadas y las naves continuan apoyando el transporte de correo.

Hoy he comenzado al revés, primero te escribo un poco acerca del correo postal y luego te cuento algo. Te habrás dado cuenta porque de forma habitual es a la inversa; primero te cuento alguna tontería y le añado un par de párrafos acerca de mi oficio.
Y eso se debe a que hoy quiero hacerte dos preguntas.
A saber…
Una
¿Tienes facilidad de palabra?
La otra,
¿Sabes plasmarlo sobre el papel?
Supongo que ya tienes tu respuesta. Ahora paso a decirte el porqué de las cuestiones.
La Fundación Cesar Egido Serrano celebra el Concurso de Microrrelatos.
En él pueden participar todos aquellos escritores de cualquier país del mundo mayores de 14 años.
Los originales, cuya temática es libre, pueden estar redactados en cualquiera de las siguientes lenguas: español, inglés, árabe o hebreo.
Se admitirán tres escritos como máximo por autor cualesquiera que sean sus idiomas. Los textos deben ser originales, y escritos por el autor. No pueden haber sido publicados antes en ningún medio.
Los relatos no pueden superar las 100 palabras. Deben ser enviados exclusivamente rellenando el formulario que encontrarás en la página web de la Fundación.
Aquí el Formulario de Participación
Dicho esto, quiero aclararte lo siguiente:
No tengo nada que ver, ni conexión alguna, con la Fundación a excepción de ser un participante más (este año es mi primera vez) en el concurso.
El hecho de compartirlo contigo no es otro que dar a conocer la Fundación y el Concurso.
Lo recibes como miembro de mi lista y no comporta obligación alguna por tu parte.
Por último, desearte un lindo día.
Ah, cada día está más cerca el regreso de la vecina con tacones. Esperemos que se haya pasado a las chanclas durante el verano.
¿Dudas? De la Fundación, arriba. Para lo relacionado con el correo postal, contacta respondiendo a este correo.
¿Para suscribirte a mi lista? Abajo en el Formulario