Hay que estar más tiempo dentro que fuera
Se piensan que el local es para que se nos llene la boca y nada más
Lo confirmo, por si eres nuevo en la lista.
Te lo recuerdo, por si eres ya veterano.
Soy cartero y gestiono correspondencia. Cartas.
Y afines.
¿Que qué quiero decir con afines?

Todo lo que rodea al correo postal y sus servicios.
- Recogidas
- Entregas
- Manipulados varios. Aquí podríamos meter el doblado, ensobrado, impresión, diseño, gestión ante otros operadores postales…
Parece poco.
No es poco. Son horas de dedicación y tarea.
Sólo el apartado de entrega lleva una intensa labor. En su preparación.
Una compañera comenta que todo el rato que “pierdas” en la oficina preparando. O ganas en la calle entregando.
Parece mentira. No lo es. En absoluto.
De un “pim pam” sin parar a tener que andar revisando y comprobando.
Va un mundo.
Como del día a la noche.
No es coger un puñado de cartas y salir a entregarlas.
No lo es en su mayoría.
Lo más importante que cada paso que des, vayas dejando cartas en su sitio. Que muevas las manos al mismo ritmo que las piernas.
Sin darte siquiera cuenta, son cientos, miles incluso, de cartas que quitas de la bolsa.
Sin darte cuenta.
Y los casilleros despejados.
Otro punto,
No sólo gestionamos cartas.
Revistas, catálogos…
Van al mismo ritmo y nivel.
Para saber como te lo hacemos, aquí
Mi amiga Isabel no se lo creía, lo de la faena de la preparación hasta que vino al local y vio, in situ, como trabajamos.