enviar cartas en tarragona

Invité a mi amigo a ver salir el Sol

.

No aceptó. Mucho madrugar dice

Hace escaso rato estaba oteando el horizonte. Salía el sol

El amado astro. Tan vital él

Enfrente el mar mediterráneo

Giro la cabeza a la derecha

Más mar. Más playa

No hay nadie. Mentira, un par o tres de personas se metían en el agua

Benditos ellos. Benditos y valientes. Tiene que estar fresca el agua en esta época y a estas horas de la mañana. Son las seis y poco cuando oteo el horizonte

Muevo la cabeza a la izquierda. Barcos esperando a para entrar a puerto. Naves saliendo a faenar. Pocos. Me muevo un poco más a la izquierda, aunque ya sé lo que voy a encontrar: la petroquímica de Tarragona

Le comenté a José María de ver salir el sol desde la playa. Es un espectáculo maravilloso que, si madrugas un poco más te permite disfrutar del canto de ruiseñores y algún macho de perdiz madrugador también dando una serenata intentando “convencer” a alguna “perdiza” quiero creer

No hace tantos años, un acontecer como este era habitual mío de cada día. Ahora ya no

Muchos amaneceres he disfrutado detrás del parabrisas del camión estando de ruta

Otros muchos, con unos años menos, y tenía por costumbre el bañarme en el mar Mediterráneo de madrugada

Eso lo dejo para otro día

Te invito, antes de pasar página, a compartirme alguna vivencia tuya con el mar y la noche, o el acabar de la noche

.


Publicado

en

por

enviar cartas en tarragona

*Si quieres que te cuenten algo que NO conoces y
SI tienes que saber, lo mismo te interesa apuntarte hoy.

No tengo ningún don especial.
No pretendo convencerte de nada.
Yo simplemente cuento historias.
Una al día.
(Casi) todos los días.
Si no te ves capaz se soportarlo, deja paso al siguiente; los dos seremos igual de felices.

.

.