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La tarde que se llenó la calle de escolares

A la vuelta de comer, ayer por la tarde para comenzar la segunda parte de la jornada, hemos encontrado la calle lleeeeeeeniiiiiiita de gente….

Padres y madres jóvenes. Algunos acompañados de chiquillos. Y chiquillas.

La oficina de sendITi está muy cerca de un teatro (puedes comprobarlo en Gugelmaps si quieres) y, en ese teatro, cada año, hacen el festival de navidad los chiquillos, y chiquillas, de las escuelas del pueblo.

Ha durado poco, en ese momento estaban entrando para ver el espectáculo.

Un par de horas más tarde, más de lo mismo. Esta vez a la inversa; salían ya.

Caras de alegría y felicidad, los chicos y las chicas.

Unos contentos, otros no tanto. La emoción del directo será.

Los padres con cara de alivio algunos. Se acabó ya parecían decir.

Para cara de alivio la de un profesor: no acababa de saber disimular que ya deseaba «librarse» por unos días de la chiquillada.

Esta muy bien lo de que la calle se llene de personas. De personas que, habitualmente no pasan por ella.

Exaaacto. Te descubren.

Los NO habituales eran los que más se fijaban y miraban tanto el pequeño escaparate como el interior del local. Pedían algún tipo de detalle a alguno de los acompañantes por si sabía lo que allí hacemos.

Pocos, escasos han sido los que se han asomado a inquirir acerca de la labor que hacemos.

Una vez resumido, lo entienden. Quedan extrañados, –No sabía que esto estuviese aquí. No me había fijado ni un sólo día.

No son los primeros. Apuesto que no serán los últimos tampoco. Es lo que tiene el salir de los cánones.

Tienen, tenemos como base aún que el correo no lo maneja unicamente la empresa estatal. Los demás también estamos. Entre todos se logra que esto (el servicio de correos) funcione.

Postdta: Puedes hacer llegar éste post a alguien que creas que pueda necesitar ayuda para con su negocio en el ámbito de la correspondencia. Te lo voy a agradecer una jartá.


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