Lo que hoy te escribo quizá no sea de tu interés.
O igual sí.
Al igual sabe de alguien que sí tenga interés por ello y le pueda ser de alguna mínima utilidad.
Quien puede saberlo a estas alturas…
Da lo mismo que lo mismo da. Es una corta conversación que tengo contigo. Lo de después ya se verá.
Unos días atrás, conversando con una compañera de un trabajo anterior salió el tema de los juegos de mesa.

También, hace unos días escribí acerca de un juego llamado Rummikub y que acostumbraba a jugar a ratos.
Con Rosa hablamos de otros juegos y mostró cierto interés por el ajedrez. En cierta lejana ocasión estuve federado con el ajedrez. Escribí de ello hace muchos meses.
El caso es que quedamos para iniciarla en eso de ese deporte.
Ayer fue el día.
Después de cenar le dedicamos un rato al tablero y al mover fichas.
Sabes que hay 64 casillas en un tablero de ajedrez combinados en blanco y negro, o marrón y blanco.
Hay 5 fichas diferentes para el juego.
Cada una de ellas con su propio movimiento. Unas pueden ser más poderosas que otras ya dependiendo de la destreza que tengas con ellas.
Me refiero que hay a quien los caballos le dominan y, en cambio, es “mortal” con el alfil.
Y hay quien sin reina no sabe jugar.
De todo hay.
Lo principal y más importante es conocer los movimientos de las fichas. Para que no quieran engañarte.
En campeonatos hay árbitros que velan el buen funcionamiento, pero en partidas a nivel más privado es diferente.
Lo que no acaba de gustarme del todo es la modalidad “relámpago”. Partidas de tres minutos, o de un minuto.
Demasiado agobio. Ajedrez es calma.
A lo que iba, Rosa se defendió bastante bien. Ya conoce lo básico; los movimientos.
Poco a poco iremos puliendo con nuevos contrincantes. Para que no se acostumbre a un único oponente.
¿Practicas tú ajedrez, o algún juego de mesa?
Pensarás que qué tiene que ver lo que te escribo con algo del correo postal.
Y pensarás de forma acertada.
Todo en esta vida tiene que ver con todo.
Ahí arriba se muestra que conociendo la forma de hacer bien las cosas es la forma de avanzar. Para muestra ESTE BOTÓN