Hay personas que nos movemos en coche por la ciudad.
También en coche.
Si debes cargar, descargar, dejar material, recoger material o personas -que están a tu cargo- y tal y tal, es mejor un vehículo en el que quepa todo bien acomodado.
Después hay otras personas que no van en coche; van andando por la calle.
Van como absortos, abducidos, por el cacharrito que llevan en la mano…
Por cierto, ¿ocurre en tu ciudad también que la gente tiene la costumbre de realizar llamadas telefónicas con el altavos del celular activado?

Seguimos…
Van distraídos y pendientes de la pantalla. Parece que no les importe estar rodeados de elementos móviles que están siendo pilotados por otras personas que, a la vez, también están pendientes de sus propias pantallitas.
Van, los primeros, caminando, hablando, escuchando o mirando su propia palma de la mano. Cruzan por el paso de cebra -en ocasiones si, en ocasiones no- sin mirar a los coches que circulan. Tienen prioridad. Creen tener.
Da la casualidad de que al pisar línea blanca se les reduce el paso.
¿Casualidad?
¿Aumento de la gravedad?
¿Buscan lo que no tienen?
¿Son gilipollas perdidos?
Será de todo un poco, un compendio.
No es una zona concreta, ni una hora específica. Tampoco se compone de un grupo que se pueda diferenciar por otros rasgos.
Pienso que lo hace adrede. Para joder al prójimo.
Poca empatía llevan en los bolsillos…
Mientras son peatones.