enviar cartas en tarragona

Las viejas costumbres nunca mueren

Hoy, esta madrugada, he recibido, me ha llegado, un video a través de una conocida herramienta llamada a ser nuestra perdición de nombre a algo parecido a guasap.

Se trata de un ejemplo, el video que me ha entrado, de un ejemplo claro de video gracioso.

Si no tienes cierta edad un poco avanzado ya no sabrás que esto que hacemos por esa vía actualmente, se hacía ya hace un par de décadas. No con el móvil -eran éstos en blanco y negro todavía y la mayoría con un par de líneas para texto si acaso- sino con el ordenador, el pc o como quieras que le llames.

Resumiendo, el video retrata a un par de señoras que parece que se han dejado las llaves en el interior de la casa y tratar de entrar en ella por una ventana alta. Bueno, cuando consigue entrar se cae y tal y tal. Todo eso se puede ver porque alguien a puesto una cámara y porque la ventana es acristalada hasta el suelo, sino, de qué…

Antaño, eso se hacía sentado en el escritorio y, videos como éste, o memes como los que tanto se ven y comparten ahora, (si, si, ya existían) se envíaban al ese cuñao que todavía te cae mal, o a esa persona que ya no está tan buenorra pero que te gustaba mogollón.

Al igual que ahora con el celular, qué coño!

Hablando de cuñaos que caen mal, escribí un reporte de nombre largo, que puede que a tí te interese conocer. Y si se lo comntas a esa persona buenorra que te hacía tilín, ¡pues ya ves!..

ESO CON NOMBRE LARGO

Postadata: Mira bien con quien compartes lo que compartes, no vayas a confundir al cuñao con otra persona. Ya me entiendes.

Si no te gustan mis escritos, pásaselo a tus enemigos para que sufran y se fastidien


Publicado

en

por

enviar cartas en tarragona

*Si quieres que te cuenten algo que NO conoces y
SI tienes que saber, lo mismo te interesa apuntarte hoy.

No tengo ningún don especial.
No pretendo convencerte de nada.
Yo simplemente cuento historias.
Una al día.
(Casi) todos los días.
Si no te ves capaz se soportarlo, deja paso al siguiente; los dos seremos igual de felices.

.

.