Es sabia y sabe más de la vida misma y la hace mejor. Si se la deja
El otro día me fui a dar un paseo.
Lo hago a menudo. Esos días pasados por la zona donde moro ha caído bastante agua del cielo.
Ha llovido bastante y el agua corría por barrancos y pendientes. Como cerca del pueblo donde vivo hay varias rieras, o ramblas, y barrancos me asomé a una de las ramblas, o rieras.

Bastantes horas había pasado el agua, de normal está seca, pero estos días decidió dejar circular agua por su lecho. Un buen grosor de agua durante un puñado de horas.
Pocas horas para el gusto de agricultores, seguro.
Cuando yo pasé ya no se veía agua en ella, aunque si el rastro de su paso.
Hierbas y matorrales tumbados y rellenas sus ramas de tierra, arena, restos de hojas y otros elementos arrastrados por las aguas.
Hinojos arrancados de raíz por la fuerza del agua se mostraban tumbados en el lecho con las raíces secándose al sol, cuando asomase. En las lindes se adivinaba claramente el nivel que alcanzó el caudal a su paso.
Piedras y tierras movidas y desplazadas. Rastro ya de vehículos en el fondo del cauce dejaban deducir que las gentes no gustan de pasear por un cauce embarrado.
Ahí anduve una hora larga un festivo casi a mediodía. Cayeron unas pocas gotas de lluvia mientras que me calaron la camisa (hacia calor y salí sin chaqueta, craso error).
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Se trata de una opinión no solicitada mía que te comparto.
Se trata de mi punto de vista que comparto con un colega y que, ¡quién sabe!, quizá sea de ayuda a alguna persona