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Cuando se tiene la excusa perfecta

Toda parte mecánica requiere de mantenimiento y renovación

Imagina que circula un coche con un tubo de escape de competición que barrita como un elefante constipado y no te enteras de que te dan paso al portal.

Imagina también que están de obras y no hay manera de entender ni de que te entiendan. No puedes acceder.

Esto son dos ejemplos que te puedes encontrar cuando llamas a un portero electrónico. Son ejemplos normales a los que no se les puede hacer nada.

No puedes decir a las personas que dejen de trabajar por que tú estás trabajando. Tampoco debes tirarle un ladrillo al elefante con resfriado para que aprenda a respetar.

Hay otras situaciones que, sea por dejadez o por pasotismo (es lo mismo), sí que resultan evitables en gran medida.

Mira esto de momento…

Cuando por el motivo que fuese o aconteciese no se oye más que un leve murmullo y no te puedes comunicar con el que atiende tu llamado. Un murmullo que paso por tu lado ya apaga todo sonido del altavoz.

Un ejemplo de dejadez de la Comunidad.

Cuando el piezo de la puerta no hace bien su función, léase no acaba de abrir bien la pestaña metálica que permite abrir la puerta y ésta queda atrancada.

Otro ejemplo por mejorar con un buen mantenimiento.

Estas tareas no necesitan de una reunión vecinal para su aprobación, otro sí si es menester renovar el aparato claro.

Un poco de empatía ayuda. No todos tenemos llave a la que echar mano al momento de acceder a los portales.

De todas formas, son los usuarios finales -los propios inquilinos- los más interesados en el buen funcionamiento de los accesos a la finca. Aunque no lo demuestren.


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