enviar cartas en tarragona

Con los pies mojados y contento

Por fin un día de lluvia. Bueno, a mediodía dejó de llover aunque siempre es de agradecer. Quizá donde tú moras no esteis faltos de agua y me alegro, en mi terruño las comenzamos a pasar un poco putas ya y no ha comenzado la época de altas temperaturas y calores, así que, bienvenida sea.

¡¡Por fin!!

Amanece escasamente cuando salgo de mi casa. Una lluvia fina me dió los buenos días.

Mal negocio para mi tarea es la lluvia.

No et voy a engañar, todos lo que trabajamos en la calle estamos expuestos a las inclemencias y sinsabores del tiempo.

Tanto para arriba como para abajo. Malo mucho sol, malo poco sol.

Cuando cae agua pasa exactamente eso; cae agua.

Ya te imaginarás que agua y papel no tienen muy buena amistad.

Paraguas y paciencia.

Y mucha atención a los coches que pasan cerca. Tienen el vicio de salpicar.

No me gusta mucha trabajar al aire libre con extremos, y llover podría considerarse eso mismo. ¿Por qué? Por esto…

Quizá a tí no te interese lo dicho más arriba. Quizá sepas de alguien a quien si, pásale este post, y que decida.


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No tengo ningún don especial.
No pretendo convencerte de nada.
Yo simplemente cuento historias.
Una al día.
(Casi) todos los días.
Si no te ves capaz se soportarlo, deja paso al siguiente; los dos seremos igual de felices.

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