enviar cartas en tarragona

El mayordomo que todos queramos

Sacan un robot que va a aprender hacer de todo.

No te hablo de la última actualización para tu Rumba, no, lo que te digo es que sacan un robot a c ojo nan te.

Un humanoide.

Un robot con facciones humanas.

Nos parece más confiable dicen

Un bicharraco, de metal digo yo, que nos va a ayudar en TODO.

Tanto nos va a ayudar que nos va a quitar el trabajo. El que no nos gusta. Y el que nos gusta también.

Asoma una era de abandono y relajo parece.

Estará, el androide este, conectado a la IA (léase ChatGPT) para aprender y afinar lo que no sepa) nos va a superar pronto.

Brett Adcock dice que no se le da bien manejarse con el lavavajillas. Todavía.

Los habemos que ¡ni con la lavadora! … Aun.

Este señor de Silicon Valley -que raro, ¿no?- ha bautizado al invento Figure IA. El nombre por si sólo ya descubre bastante.

Hay un detallito que no acaba de agradarme del todo.

Te cuento,

Dice Brett que estos “amigos” van a estar interconectados ya que así lo que aprende uno es de dominio universal, para ellos. Los humanoides digo.

Y, yo pregunto… ¿Me gustará a mi saber que los “hermanos” de mi mayordomo sepan de cómo me gusta que estén planchados mis calzoncillos?

Por ejemplo, ¿o las veces que me pajeo a la semana?

Las rubias que pasan por mi catre al mes, ¿debe ser de dominio de la nube?

No lo sé.

Veo mucho que afilar todavía.

¿Qué tiene que ver esto que me cuentas con lo de las cartas?

¡Quién sabe!

Qui lo ça!

Pero, ahora que ha salido el tema…

 Gestiono correspondencia. Reparto correo. Reparto paquetes de última milla. Soy punto de recogida de paquetes y demases. Reparo y actualizo bases de datos.


Publicado

en

por

enviar cartas en tarragona

*Si quieres que te cuenten algo que NO conoces y
SI tienes que saber, lo mismo te interesa apuntarte hoy.

No tengo ningún don especial.
No pretendo convencerte de nada.
Yo simplemente cuento historias.
Una al día.
(Casi) todos los días.
Si no te ves capaz se soportarlo, deja paso al siguiente; los dos seremos igual de felices.

.

.