Hoy creo que me he pasado, casi, hasta tres pueblos con el asunto.
365 días que tienen el año no me los paso metiendo cosas por los agujeros. Te lo puedo bien asegurar.
Lo que sí puedo garantizar es que la mayoría de los días de la semana si lo cumplo.

Cumplo con la premisa de mi trabajo: Meter las cartas y los paquetes en los agujeros.
Esos agujeros son vuestros buzones.
Puede resultar malsonante y hasta agresivo y provocador. Si. Es mi trabajo.
¿Sabes lo mejor de todo? Que me gusta.
La putada es que son buenas noticias. Para el emisor.
Multas. Facturas. Recordatorios de deudas. Copias de facturas.
Poca cosa buena para el del destino. Escasas noticias buenas.
No quiero decir que me encanta traerte facturas, sino que me gusta el contacto con las personas. La calle está llena de personas. Personas que hablan y escuchan.
Personas que ayudan cuando te sientes perdido. Personas que te dicen que van a dejar de quererte con esa costumbre de sólo traerles noticias “malas”. Desde el cariño. Siempre.
No descartes que te vas a encontrar a más de un hijodelagranputa o hijadelagranputa en esa misma calle. Son gente egocéntrica, hipócrita y faltos de toda empatía.
A estos es mejor darles un buen plato de ignoración puesto que no son el todo, y seguir avanzando hasta el siguiente. El siguiente quizá te sorprenda. El trato con la gente, con las personas en general, es eso, una aventura.
Como mañana, para mañana aventura. No te voy a avanzar nada de lo que te quiero contar. Vas a tener que esperar a mañana por la mañana a saberlo.
Mañana es lunes y no es mala opción arrancar con un poco de incertidumbre, aunque sea para una mínima lectura que haces cada día, o muchos de ellos. Gracias.
Hasta mañana.