Nos dicen que no es infalible, por eso hay libretas
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Trabaje, años ha, vendiendo aspiradoras a puerta fría.
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Lo que no es a puerta fría es lo que hago ahora. Aunque bien mirado, la entrega de correo también es a puerta fría; no acostumbran a esperarte
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Esto es, cuando estás más tranquilo echando te la siesta, cuando después de tu jornada de trabajo te sientas en el sofá de tu comedor (o el de tu amante) a tomarte una cervecita bien fría, o cuando tenéis un momento tu pareja y tú de echar un polvo, entonces, y solo entonces es cuando llego yo a joder el asunto para que compres un aspirador.
¡¡El polvo lo quieres echar, no sacarlo!!
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Eso no era lo que tocaba hoy. Hoy toca comentar algo de la memoria, lo de los aspiradores viene a cuenta de un delegado que tuve ahí que siempre decía que la memoria no falla, pero tu apunta todo.
Aclarado el uso de los lápices vamos a meollo…
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La memoria es muy útil, si se sabe manejar, sino es como un aquel que dicen que va bien, ¿sabes?
A la hora de repartir y como las direcciones están como están y en los sobres van como van, pues un poco de acordarse de los nombres no va mal para nada.
Para los nombres y, para otras cosas de la vida, que no todo es trabajar. Incluso para acordarte del cumpleaños de tu suegra o el santo de tu cuñada es útil.
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¡Quién lo iba a decir!
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Recordar nombres de las personas que es habitual que reciban corre postal sirve para saber perfectamente donde dejarles las cartas.
También sirve para saber los horarios aproximados que llevan debido a sus trabajos y, hasta incluso, conocer donde es que trabajan.