Se acabó el tener que aguantar las gracias del cuñado que, siempre, siempre, te toca en la silla de al lado -o la de enfrente- en las comidas y reuniones familiares.
Curioso personaje el de cuñado.
Ocurre algo similar con las suegras; siempre hay la contra. Toda suegra a sido nuera, y toda nuera va a ser suegra en algún momento de su vida.
Con los cuñados también, al que para nosotros es cuñado, nos tiene a nosotros como cuñados.
Bueno, hasta aquí la gracia del día, que me disperso…

Te quiero escrbir acerca del retorno de las vacaciones. Como nunca he hecho mas de un par de semanas seguidas, no puedo opinar sino de lo que sé.
Y lo que sé, por qué me ocurre a mí, es que el retorno a la rutina del trabajo (el mío no lo és para nada rutinario, todo hay que decirlo) hace pereza.
A mi me ocurre.
Tienes ya el ritmo pillado. No hay que madrugar, por lo menos la obligación no existe.
Puedes acostarte más tarde, o hacer filigranas media noche; no hay prisas por la mañana. Hasta incluso puedes retomar las filigranas. Si tu pareja te deja 😉
Puedes quedar con los amigos a la hora que te parezca, a menos que ellos no estén de vacaciones, claro. Incluso puedes intentar ver a tu cuñado más de una vez al día.
A la hora de volver, tomátelo con alegría.
Piensa que es gracias a ese trabajo que puedes disfrutar de días de asueto para estar con los tuyos.
Con la cruz del cuñado…
Las rosas tienen pinchos también.
Vamos a comenzar a acumular días de nuevo.
Nosotros, desde sendITi, recomenzamos con los repartos de nuevo. Repartos que, en alguna manera, pueden afectarte directamente. Ya sea a través de felicitaciones (si, aún), ya sea mediante facturas.
Postadata:
No dejes de recordar que queda Fin de Año. Tu cuñado a buen seguro tiene silla reservada también. Putéalo un poco y recomiéndale que se apunte aquí.