Hace un rato, ni clareaba todavía.
Iba con destino a la oficina. Con la furgoneta. Al trabajo.
Llego a un paso de cebra elevado.
Esos malditos saltos que obligan a reducir la velocidad, aunque vayas despacio.
Justo notar que el coche comienza la elevación se oye un ruido sordo bajo en coche.
Roouuuumm…
Acojonaico yo. ¿Qué se habrá roto?

Me detengo donde puedo. No es malo del todo que esté amaneciendo, pienso. Poco tráfico hay ahora.
Mejor que haya poco tránsito de vehículos y personas cuando te has detenido donde y como has podido y tienes que echarte bajo las ruedas de tu coche a intentar saber que coño ha pasado que ha provocado ese escándalo.
Lo malo de estar amaneciendo, no iba a ser todo bueno, es que no se ve un pijo donde quieras que mires. Menos mal que los móviles llevan una linterna incorporada
Que ayuda a ver un pequeño destrozo bajo el motor.
Aparatoso en un primer momento no ha pasado de lo que sospechaba.
Se han roto, han cedido (en realidad no sé a ciencia cierta lo ocurrido) los tornillos/soportes que debían sujetar el protector del motor.
El protector del motor es como una sábana que cubre la parte inferior del motor del coche y lo protege de impactos de piedras, así como de la acción directa del agua de la lluvia que levantan los neumáticos.
Hoy salimos un poco más tarde, creo, a reparto.
Veremos lo que dicen en el taller. Espero que sólo sea el protector y se pueda circular el día de hoy, y no haya que pedir la pieza nueva.
Mañana te cuento como ha ido todo. Mecánico y reparación