Las joyas tienen una historia, larga, que se remonta a miles de años. Indicaban estatus. Acentuaban belleza.
Las joyas antiguas a menudo tenían, también, un significado cultural o religioso.
Hace unos días hablando con una conocida que es joyera me comentó que nunca, nunca, se debe preguntar a la esposa de una persona rica, o un alto ejecutivo, si el regalo de su esposo fue de su agrado.
Vas a llevarte más de un chasco, me comentó.

Las joyas y pedrolos no siempre son para la esposa. Muy a menudo, de veses, son para satisfacer a alguna amante, o algún amante. Que también haylos.
¡Qué vas a saber si tiene amantes el cliente!, por muy amigo tuyo que sea.
Si eres amigo/a del esposo, es muy probable que lo seas también de la esposa.
No te va a decir que el colgante o el pedrusco es para quien le calma las calenturas.
Te cuento esto porque creo que es bueno que sepas que, en caso de tener un amante, o una amante, en sendITi nos podemos encargar de hacerle llegar el paquete en cuestión. Con discreción máxima.
Si no tienes amante, o no necesitas ser tan generoso con la persona, también podemos hacer llegar lo que sea que necesites que llegue a casi cualquier lugar.
SOLO LLÁMAME
Un último detalle, si del paquete «emana un aroma peculiar» o emite sonidos del tipo «tic-tac» no nos podemos hacer cargo de él. 😉
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